Sábado 14 de noviembre
Día Mundial de la Diabetes

Se conmemora el Día Mundial de la Diabetes en relación a la fecha de nacimiento de Sir Frederick Grant Banting, médico e investigador, descubridor de la insulina, debido a la serie de experimentos realizados en la cátedra del Prof. John J.R. MacLeod, profesor de Fisiología de la Universidad de Toronto, en Canadá en el verano de 1921. Ya anteriormente Banting, -que había sido médico militar durante la Primera Guerra-, había mostrado su interés por la diabetes y había seguido de cerca los trabajos de Shafer y otros, quienes obdervaron que la diabetes estaba ocasionada por la carencia de una presunta proteína, que en realidad resultó ser una hormona de naturaleza proteica.

Banting pudo convencer a su jefe, el Prof. MacLeod para que, durante las vacaciones de este, le asignara un ayudante y le permitiera utilizar sus laboratorios, a lo que accedió pero con el compromiso que fuera solamente durante sus vacaciones. Así el Doctor Frederick Banting llevó adelante, junto con el estudiante de Química Charles Best al aislamiento de la presunta proteína. En solamente nueve semanas y trabajando contra reloj, Banting y Best ligaron los conductos pancreáticos de varios perros y lograron un extracto de páncreas libre de tripsina.

Después provocaron una diabetes experimental en otros perros y una vez desarrollada la enfermedad, comprobaron que la administración del extracto de páncreas de los primeros perros reducía o anulaba la glucosuria en unos segundos. Habían logrado descubrir la insulina.

Como consecuencia de este importante descubrimiento, MacLeod y Banting recibieron en 1923 el Premio Nobel de Medicina. Banting protestó porque MacLeod compartiera el premio en lugar de Best, y repartió, con este último, su parte del Nobel por estas investigaciones que condujeron al descubrimiento de la insulina en ese octubre de 1921.

Dada la creciente incidencia de la diabetes en el mundo, en el año 1991 se instituyó este día con la finalidad de difundir entre la población el conocimiento de sus causas, síntomas, tratamiento y complicaciones.

Como es sabido, la insulina es una hormona proteica producida por las células Beta de los Islotes de Langherhas del páncreas que consiste, básicamente en cincuenta y un amonoácidos modificados (21A y 30B) los cuales terminan unidos entre si por medio de enlaces SS o puente disulfuro, esencialmente la cisteína y liberando de las cadenas, simultáneamente, los gránulos secretorios al torrente sanguíneo, cuando ello es necesario;  la insulina es imprescindible para que el organismo pueda utilizar la glucosa como fuente de energía o pueda almacenarla para su uso futuro.

Consecuentemente sin insulina el organismo de los vertebrados no puede utilizar los alimentos ingeridos para su normal funcionamiento metabólico y este mal funcionamiento del metabolismo da origen a esa enfermedad crónica, de etiología no muy claramente conocida, llamada diabetes.

En la Argentina la insulina pudo ser extraída en 1922 y salió a la venta poco después alargando la esperanza de vida de muchos pacientes insulino dependientes.

La producción industrial de insulina en la Argentina fue relativamente temprana. De hecho se inició en 1924, casi simultáneamente con en los Estados Unidos de Norte América, probablemente debido a la capacitación científica en el campo de las ciencias médicas, que le permitieron al Prof. Houssay obtener el Premio Nobel dos décadas después.

A propósito, resulta oportuno recordar que el Dr. Bernardo Houssay, que tanto tuvo que ver con el estudio del metabolismo de los carbohidratos y la glucólisis fué profesor de Fisiología, en 1912, en la entonces Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires.

El aporte de científicos extranjeros fue importante en las primeras décadas de este siglo en nuestras universidades, cuando se crearon las primeras cátedras en química orgánica, bioquímica y medicina en general. No es casual, entonces, que la insulina en la Argentina se haya producido, -al poco tiempo de ser descubierta-, en una institución pública: el laboratorio de la Sección Sueroterapia del Departamento Nacional de Higiene hoy Instituto Malbrán, mejor denominado ANLIS MALBRÁN (Administración de Laboratorios e Institutos de Salud) en la que, en esa época trabajaba un numeroso número de bacteriólogos y veterinarios conducidos, entre otros por el prestigioso bacteriólogo Dr. Alfredo Sordelli, descubridor del después llamado Clostridium sordelli que provoca la gangrena gaseosa en el hombre y en los animales, acompañado por otro maestro: el Doctor en Química Venancio Deulefeu, quien publicó, en 1937 junto a Agustín D. Marenzi, el texto Química Biológica, adoptado inmediatamente por todos los estudiantes de las facultades de la especialidad.

El valioso stock bovino de nuestro país, su crucial faena y su moderna y reconocida industria frigorífica, indujo a que, rápidamente, capitales argentinos y extranjeros instalaran laboratorios y comenzaran, con la contratación de veterinarios, a la recolección del páncreas de los mataderos y a las tareas de extracción.

La colaboración de los veterinarios era importantísima por el cuidado que debía darse a la glándula durante su retiro y traslado hasta el laboratorio, ya que otra hormona pancreática, el glucagon, provoca la inhibición de la insulina, pues activa su síntesis y posteriormente reduce de manera significativa la cantidad a extraerse, disminuyendo el rendimiento final con la consiguiente pérdida económica.
Debemos acotar que en esta tarea, como en tantas otras, los veterinarios hemos sido desplazados ya que nuestra pasividad así lo ha permitido reduciendo, en consecuencia, nuestras oportunidades de trabajo.

Desde 1980 el número de personas con diabetes en el mundo casi se ha cuadruplicado. Se estima que 425 millones de adultos padecían diabetes en 2017, frente a los 108 millones de 1980. Este preocupante crecimiento también es extrapolable a América Latina, donde los datos hablan por sí solos: la diabetes es la cuarta causa de muerte en el área. En la década de los sesenta se logró producir proinsulina a partir encontrar la síntesis química completa de la secuencia de aminoácidos.

Todos los tipos de diabetes pueden provocar complicaciones en diversas partes del organismo e incrementar el riesgo de muerte prematura. Además, provoca el aumento de factores de riesgo conexos, como el sobrepeso o la obesidad.

Obviamente se precisan políticas de salud pública, pero también cambios en el estilo de vida, la dieta, o la actividad física, todos factores en donde cada miembro de la familia puede hacer su aporte.

Ya conocemos que los animales estabulados o en confinamiento son los más afectados por la diabetes siendo los hurones los más propensos a contraerla. Esta enfermedad se ha incrementado de manera creciente, a consecuencia también de nuestro estilo de vida falto de ejercicio a consecuencia de la pandemia y el aumento de la obesidad. La mayoría de los perros diabéticos tienen el tipo 1, mellitus, y en consecuencia, pasan a ser insulino dependientes. En Europa consideran que uno de cada quinientos perros domésticos y uno de cada doscientos treinta gatos la padece, aunque la mayoría está sin detectar.

Los equinos suelen mostrar síntomas a partir de los doce a catorce años de edad y a los perros los afecta a partir de los seis a siete años de edad, a los gatos, en cambio, a partir de los ocho a nueve años. La Estación Experimental del INTA de la Cuenca del Salado, impulsa una línea de investigación que estudia la incidencia de la nutrición en la vaca grávida. Uno de los objetivos fué evaluar la respuesta de la infusión de glucosa en novillos paridos por vacas que recibieron dietas con distintos niveles de proteína bruta, durante el último tercio de la gestación. Dietas con bajos niveles de proteína bruta durante la gestación, pueden generar retardo del crecimiento fetal con consecuencias a largo plazo en la descendencia ya que existen evidencias que el desarrollo y crecimiento del páncreas es crítico durante la segunda mitad de gestación y en la vida posnatal temprana. En consecuencia la restricción proteica durante el último tercio de gestación de vacas de cría se manifestará en la capacidad para regular la glucosa sanguínea y la concentración de insulina de la descendencia.